Primeras ganancias ¿qué hacer?

Por Matias Torres el 21.01.2011 // 0:06 en Emprendedores
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Emprender un negocio conlleva muchos riesgos financieros ya que solemos apostar un capital importante, y muchas veces para dar ese primer paso solemos endeudarnos.

Una vez en marcha nuestro emprendimiento, y cuando la rueda comienza a girar nos encontramos con un panorama que se conforma con la cadena de pagos, el cumplimiento de los compromisos fiscales, pago de deudas, pero cuando vienen buenos resultados nos encontramos en una encrucijada.

Llegan las primeras ganancias, entonces ¿qué hacer con ellas? Nadie tiene la verdad absoluta ante esta situación, de por sí alentadora porque el negocio funciona. Pero no es una pregunta más, porque es el segundo paso que debemos enfrentar con gran responsabilidad, después de dar inicio al emprendimiento.

Las posibilidades son concretas: repartir las ganancias y llevarlas a casa como parte del resultado que a cada socio le corresponde o reinvertir dentro de la empresa. Sin embargo, muchos han optado por una tercera opción, buscar una alternativa de rentabilidad fuera del emprendimiento.

Entonces nos centraremos en estas dos últimas alternativas, las de invertir nuevamente nuestro dinero.

En primer lugar, nos surge la reinversión dentro de la empresa, para nuevos proyectos, o para cancelar algunas deudas que por las condiciones del mercado, nos conviene pagar ahora, y no seguir amortizando mes a mes para ordenar los números.

Invertir en nuevos proyectos como la compra de muebles o inmuebles, maquinaria o la expansión de nuestra marca es una apuesta muy fuerte, por lo tanto debemos estar seguros, y bien asesorados de cual es el panorama económico y financiero en el cual estamos inmersos, pero sin perder de vista el escenario más próximo y el referente al futuro.

La inversión dentro del emprendimiento es una alternativa muy común, es hacer nuevos aportes para que el negocio se agrande y poco a poco se transforme en cosa más seria, por lo que la apuesta es doble, al principio de la historia, y ahora nuevamente, lo que consolida la estructura financiera.

Pero otros han visto una alternativa en la inversión fuera del propio negocio. No sólo hablamos de llevar nuestros fondos a la contratación de productos financieros como depósitos o fondos de inversión. La bolsa se ha transformado en una aventura para los menos conservadores, ya que las inversiones en el ladrillo han pasado al olvido.

Estas estrategias tienden a diversificar las fuentes de ingresos, disminuir el riesgo de que todos los huevos estén en la misma canasta, y buscar fuera inversiones vinculadas a los mercados que permitan conseguir dinero.

Aquí debemos tener en cuenta que esa inversión que estamos haciendo puede ser a través de una sociedad, como una apuesta de la empresa, o cada socio puede apostar con fondos propios derivados de las ganancias pero a su nombre, sin que ello se transforme en un beneficio para el emprendimiento.

Como siempre decimos, las decisiones deben tomarse con tranquilidad, seriedad, y con un asesoramiento profesional cuando ponemos en juego nuestro dinero.

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