Archivo para la categoría ‘Emprendedores’

Incentivar, una inversión recomendable

Por Matias Torres el 28.01.2011 // 6:22 en Emprendedores
0

Incentivar, motivar, estimular, todos estos son sinónimos de acciones que pueden producir en los empleados de una empresa una serie de shocks para dar un salto de calidad, o en el peor de los casos, para producirles una especie de empujón para que comiencen una nueva etapa en el trabajo.

Una de las principales falencias que suelen tener las empresas (de todo tamaño) es la falta de estímulos a sus empleados, que ven en la rutina, su principal escollo para aportar nuevas ideas. Estas situaciones llevan a que existan roses menores, que terminan transformándose en problemas de mayor importancia, dada la tensa calma que existía, producto de la frustración diaria.

Sostengo desde hace varios años que cuando a un trabajador se le torna insportable, o lo pone de muy mal humor ir a trabajar, es muy difícil revertir esa situación si no existe una política de incentivos. Pero ¿donde radica la dificultad? Muchas empresas no tienen a una persona idónea en RRHH para diferenciar cuando el trabajo se ha transformado en un problema para la persona que todos los días pasa un mínimo de ocho horas allí.

El desgano, la frustración, el mal humor, hasta la depresión pueden aparecer, y si bien los inconvenientes también pueden venir de casa, es fundamental incentivar al trabajador para que cambie la actitud, en favor de la empresa, pero por sobre todo, por el bien de él como persona.

¿Cuáles son las formas de motivación?

En primer lugar, y ante todo, debemos descifrar el motiva de su frustración laboral, para luego sí, buscar el camino correcto.

  • Motivación económica: ofrecer bonos, mejorar el salario, un plan de carrera con ascensos
  • Motivación psicológica: implementar metodologías para cumplir objetivos, aplicación de premios y castigos, valoración de los logros personales y grupales
  • Políticas flexibles de trabajo: permitir el cambio en la rutina diaria, no obligatoriedad de horarios rígidos, vestimenta más informal, trabajo desde casa, reuniones fuera de la oficina para unir al grupo
  • Modificaciones en el clima laboral: descontracturar el ambiente de trabajo, incorporar nuevas actividades, modificar roles
  • Feedback de opiniones entre patrones y empleados: consultar sobre aspectos positivos y negativos, apertura a ideas de los empleados, diálogo más directo y frecuente

Estas cinco opciones suelen ser las más comunes y pueden salvar la relación empleado-empleo, porque en alguna de ellas estará la clave para salir del pozo y volver nuevamente a reflotar ese vínculo diario entre ambas partes, y sobre todo si pensamos que pasamos más tiempo en el trabajo que en casa.

Primeras ganancias ¿qué hacer?

Por Matias Torres el 21.01.2011 // 0:06 en Emprendedores
0

Emprender un negocio conlleva muchos riesgos financieros ya que solemos apostar un capital importante, y muchas veces para dar ese primer paso solemos endeudarnos.

Una vez en marcha nuestro emprendimiento, y cuando la rueda comienza a girar nos encontramos con un panorama que se conforma con la cadena de pagos, el cumplimiento de los compromisos fiscales, pago de deudas, pero cuando vienen buenos resultados nos encontramos en una encrucijada.

Llegan las primeras ganancias, entonces ¿qué hacer con ellas? Nadie tiene la verdad absoluta ante esta situación, de por sí alentadora porque el negocio funciona. Pero no es una pregunta más, porque es el segundo paso que debemos enfrentar con gran responsabilidad, después de dar inicio al emprendimiento.

Las posibilidades son concretas: repartir las ganancias y llevarlas a casa como parte del resultado que a cada socio le corresponde o reinvertir dentro de la empresa. Sin embargo, muchos han optado por una tercera opción, buscar una alternativa de rentabilidad fuera del emprendimiento.

Entonces nos centraremos en estas dos últimas alternativas, las de invertir nuevamente nuestro dinero.

En primer lugar, nos surge la reinversión dentro de la empresa, para nuevos proyectos, o para cancelar algunas deudas que por las condiciones del mercado, nos conviene pagar ahora, y no seguir amortizando mes a mes para ordenar los números.

Invertir en nuevos proyectos como la compra de muebles o inmuebles, maquinaria o la expansión de nuestra marca es una apuesta muy fuerte, por lo tanto debemos estar seguros, y bien asesorados de cual es el panorama económico y financiero en el cual estamos inmersos, pero sin perder de vista el escenario más próximo y el referente al futuro.

La inversión dentro del emprendimiento es una alternativa muy común, es hacer nuevos aportes para que el negocio se agrande y poco a poco se transforme en cosa más seria, por lo que la apuesta es doble, al principio de la historia, y ahora nuevamente, lo que consolida la estructura financiera.

Pero otros han visto una alternativa en la inversión fuera del propio negocio. No sólo hablamos de llevar nuestros fondos a la contratación de productos financieros como depósitos o fondos de inversión. La bolsa se ha transformado en una aventura para los menos conservadores, ya que las inversiones en el ladrillo han pasado al olvido.

Estas estrategias tienden a diversificar las fuentes de ingresos, disminuir el riesgo de que todos los huevos estén en la misma canasta, y buscar fuera inversiones vinculadas a los mercados que permitan conseguir dinero.

Aquí debemos tener en cuenta que esa inversión que estamos haciendo puede ser a través de una sociedad, como una apuesta de la empresa, o cada socio puede apostar con fondos propios derivados de las ganancias pero a su nombre, sin que ello se transforme en un beneficio para el emprendimiento.

Como siempre decimos, las decisiones deben tomarse con tranquilidad, seriedad, y con un asesoramiento profesional cuando ponemos en juego nuestro dinero.

Buscar un socio

Por Matias Torres el 07.01.2011 // 18:23 en Emprendedores
0

Tarea difícil, pero necesaria. Buscar un socio para nuestro negocio tiene sus ventajas, pero también sus riesgos, y muchas veces, esta última situación puede resultar perjudicial.

Veamos, cuando un emprendimiento comienza a crecer, sufre de dos “inconvenientes”, muchas veces necesita de un nuevo aliado externo en materia de soporte, pero también precisa de un aporte de capital. El problema radica cuando ambas situaciones se entre mezclan.

Por lo tanto, cuando nuestro negocio da un salto de calidad, debe realizar ese nuevo paso con los pies sobre la tierra, mediante un análisis profundo de los nuevos retos, los proyectos, los objetivos, los costes y una minuciosa estrategia de crecimiento basada en un estudio previo. Esta puede ser la mejor forma de no cometer errores que se paguen muy caro.

Entonces, si tenemos decidido salir a buscar un socio para la próxima aventura, debemos tener en claro que necesitamos que este inversor externo aporte.

Dinero, esta es una de las necesidades que casi siempre ocurren. El negocio funciona, necesitamos expandirnos, pero no tenemos los fondos suficientes para afrontar este desafío. Muchos emprendedores, para evitar endeudarse con las entidades financieras, buscan nuevos capitales a través de socios, es decir que, o se fusionan con otros emprendedores, o buscan a alguien nuevo en el mercado interesado en nuestro negocio.

Por lo tanto, debemos ponernos de acuerdo cuales serán las condiciones, si este nuevo capitalista tomará decisiones netamente financieras, o podrá opinar sobre temas vinculados con la gestión pero también con temas de desarrollo o contenido. Por lo tanto, además de una división de capital, deberán separarse las funciones que cada socio cumplirá en el negocio.

Diferente puede ser la situación mediante una fusión. Seguramente ambas partes proveerán de dinero, pero también de infraestructura, personal, etc. En estas situaciones los roles quedan establecidos en los contratos de fusiones. Las actividades que desempeñará cada uno deben plasmarse para que no exista superposición entre las partes.

Las fusiones pueden ser por absorción cuando uno de los dos emprendimientos es mucho más grande que el otro, entonces ambos forman una sola entidad, lo cual unifica a los proveedores y clientes, y ambas plantillas formarán parte de una misma empresa. Generalmente todos adecuan las reglas a quien ha liderado la fusión, es decir al más importante de los dos.

Sin embargo, muchos emprendedores buscan socios en determinados rubros de su negocio. Son socios a medias, es decir que comparten ciertos mercados para ganar territorio, pero mantienen separadas sus administraciones. Esta es una estrategia de expansión que muchas veces termina en una fusión completa.

Por lo tanto, buscar un socio es materia difícil, porque a partir de esta situación deberemos compartir según las proporciones fijadas, las ganancias, pero también los costes, y muchas veces, estas uniones conllevan develar ciertos secretos, hasta el momento privados de cada parte.

¿Negocio para el fututo o para el momento?

Por Matias Torres el 31.12.2010 // 13:27 en Emprendedores
0

Muchas veces, comenzar con un nuevo emprendimiento puede ser más que un desafío para muchos jóvenes empresarios.

En primer lugar, es el paso inicial a la independencia laboral, tras años de emplearnos en una empresa, sin arriesgar nuestro capital, por lo tanto, el panorama desde ahora cambiará. Pero también, empezar un negocio propio puede ser un camino a lo desconocido, es como tirarnos a una piscina sin saber a ciencia cierta si tiene agua o está vacía.

Por lo tanto, ser un emprendedor conlleva un espíritu aventurero y a la vez un desafío económico que pone en juego nuestro presente, pero también nuestro futuro.

Entonces, si vamos a emprender este nuevo camino hacia un negocio donde vamos a arriesgar, es necesario estar seguros de donde invertiremos, y como lo haremos, pero en especial debemos tener más que claro cual será el emprendimiento.

Y aquí muchas veces se abren interrogantes acerca de si invertir nuestro dinero en un negocio actual o en uno a futuro. Pero ¿Cuál de ellas es la mejor opción? Todo dependerá de nuestra urgencia y la necesidad o de apostar, con tiempo y espalda económica, a un negocio que recién en algunos años, dará sus primeros frutos.

Esto le ha ocurrido a muchos emprendedores “online”, durante un largo período han desembolsado sumas de dinero sin ver redituar, aunque tiempo después, han comenzado a cosechar su siembra.

Los emprendimientos a largo plazo no son para cualquiera, se debe tener conducta, paciencia, un convencimiento absoluto de lo que se está haciendo, y sobre todo, claridad acerca del proyecto, sus objetivos y sus plazos.

Emprender un negocio a futuro, implica actualizarnos, y seguir las tendencias constantemente, quedarnos esperando bajo un árbol que nuestra planta comience a dar sus frutos es un error gravísimo, que se paga primero con la lenta caída de las perspectivas a corto y mediano plazo, pero finalmente con una quiebra total que puede dejarnos en la ruina.

Este tipo de aventuras requiere estar sobre ella a diario, y necesita imperiosamente de inversiones que muchas veces no están contempladas, ya que aparecen nuevas tendencias a diario, por eso, debemos estar preparados para aportar capital que no teníamos previsto de antemano.

En estas situaciones, lo que suele suceder es que se buscan nuevos socios, cuidado, esta situación debemos manejarla con prudencia, porque aquí entra a jugar un nuevo factor, un inversor externo.

Por eso, cuando emprendamos un negocio a futuro, es vital, la diagramación de un esquema real, con posibilidades de diversificar para mantener viva la llama, mientras esperamos que comience a rendir nuestro dinero, pero con paciencia, porque nadie obtiene resultados de manera inmediata.

Invertir en publicidad

Por Matias Torres el 29.12.2010 // 22:56 en Emprendedores
2

Los emprendedores suelen cometer algunos errores a la hora de promocionar sus productos o servicios. Cuando intentan ”vender” al público lo que hacen, deben  tener en claro varios aspectos, y uno de ellos es publicitar de la forma más efectiva.

A pesar que muchos dicen que sus productos se venden por lo que son, y no por lo que parecen, necesitan de ambas situaciones para dar un golpe de efecto en el mercado, y uno de los métodos más certeros es a través de la publicidad.

Aquí comienza el segundo debate entre los emprendedores, ¿Me conviene gastar dinero en promocionar? La respuesta es indefectiblemente, sí. Esta situación debe entenderse siempre que queramos masificar lo que ofrecemos, y que busquemos llegar mucho más allá de nuestros límites actuales.

Si estamos en la búsqueda de nuevos mercados, e intentamos posicionarnos frente al gran público, necesitamos contar con una campaña bien dirigida, que justifique la inversión.

Por lo tanto, y si bien es un gasto, muchas veces importante dentro del presupuesto que manejamos, una campaña publicitaria efectiva es tan necesaria como el agua para un pez.

En primer lugar, podremos mostrar nuestro producto a través de diferentes medios (convencionales y de los nuevos ya que dependerá de lo que ofrecemos), y así llegar a un mercado que no nos conoce, o que ha escuchado algo de nosotros, pero no sabe a ciencia cierta que es lo que hacemos.

Así, en nuestro presupuesto, al momento de lanzar la campaña lo tomaremos como un gasto, eso es indudable, pero a largo plazo puede transformarse en una inversión.

A la hora de hacerlo es bueno contratar a gente especializada, debemos tomarlo que tal, cada uno se desempeña mejor en su rubro, y como nosotros nos dedicamos a determinado bien o servicio, existe gente que ha estudiado como posicionar el nuestro en el mercado.

Una exitosa campaña publicitaria puede ser un sello a futuro, y los hechos avalan esta situación, en la memoria de cada uno de nosotros está guardada más de una publicidad, que trabaja en el inconciente a la hora de escoger una u otra opción que se nos plantea a la hora de necesitar algo.

Por lo tanto, busque una empresa con inteligencia, emprendedora, con ideas nuevas, que entienda cual es nuestra intención, pero también debemos dejar que ellos influyan sobre nosotros, en un juego mutuo que se nutra del intercambio de ideas.