Archivo para Noviembre, 2009

La tasa de mortalidad de las empresas ‘de fin de semana’

Por Jose Trecet el 26.11.2009 // 21:29 en Emprendedores
1

En el primer evento BBVA OPen Talent Forum, Rafael San Miguel Carrasco nos acercó a su empresa, Yumei, y al iWeekend, que para quienes no lo conozcan es un evento de creación de empresas en un fin de semana. Desde su página web lo explican a la perfección: “es un evento pionero que reuneprofesionales y emprendedores de Internet con talentos diversos para seleccionar una idea, desarrollar un producto y lanzar una empresa desde cero; ¡y todo ello en un fin de semana!”. La idea en sí misma resulta de lo más atractiva y lo mejor de todo es que suelen conseguir su objetivo.

En TechCrunch se han tomado la molestia de reunir los datos sobre la creación de empresas en este tipo de eventos en Estados Unidos y, lo que es más importante, la longevidad de los proyectos. Según sus datos, apenas un 10% de estas compañías superan los dos años de vida. En concreto, de 116 puestos en marchas apenas 12 se mantienen operativas tras 24 meses. En Pymes y Autónomos recogen un gráfico que muestra de forma visual cómo se distribuye la esperanza de vida de estas start ups:

Pese a lo llamativo de estas cifras, lo cierto es que, no creada en un fin de semana, sino a través de meses de trabajo y varios días de papeleo. La única diferencia es que en este caso su vida se alarga un año más, para desaparecer al tercer ejercicio. Evidentemente, la pregunta del millón es: ¿por qué tiene una esperanza de vida tan corta las nuevas empresas? No es fácil responder, pero para empezar hay que tener en cuenta que la estadística contabiliza las fusiones y adquisiciones como una defunción empresarial (de hecho, en la mayoría de casos la empresa deja de existir a efectos legales). En cualquier caso, parece claro que existe un problema en lo que a la continuidad de la empresa se refiere.

Existen numerosos motivos que pueden llevar a la desaparición a una empresa, sobre todo en sus primeros años de vida. La inexperiencia en temas relacionados con la contabilidad y los flujos de caja suele ser uno de los más habituales, aunque llegado este punto también cabría plantearse si lo que falta no es algo más de ayuda por parte del Estado más allá del momento de la fundación y el primer año de vida.

El carácter emprendedor

Por Jose Trecet el 20.11.2009 // 14:21 en General
1

Se supone que todas las personas que acuden a esta página tiene carácter emprendedor  y cuentan, además, con una idea que desean desarrollar. Sin embargo, nunca viene mal poner a prueba nuestro carácter emprendedor y para ello nada mejor que algunos de los test que circulan por la web al respecto.

Hay cuatro en concreto que me han llamado la atención por distintos motivos. El primero es el del Gabinete de Iniciativas para el Empleo (Gipe) de la Universidad de Alicante, el más rápìdo de rellenar y que plantea situaciones hipotéticas a las que debemos dar respuesta. Mientras, el de los Centros Europeos de Empresas Innovadoras (CEEI), es algo más costoso (se compone de 70 preguntas) y está más enfocado a los aspectos psicológicos del emprendimiento y nuestras capacidades en diferentes apartados como la estabilidad emocional, motivación, liderazgo, capacidad para asumir riesgo y planificar o la capacidad de trabajo. Por su parte, la revista Emprendedores propone un test totalmente diferente basado en casos prácticos donde podremos contrastar nuestras decisiones con las que tomaron los emprendedores en la vida real y la valoración del experto sobre cada una de ellas. Se trata de un buen experimento para comprobar nuestra capacidad para tomar decisiones.

Por último, desde 1000 ideas de negocios nos plantean 1o preguntas para saber si estamos preparados para emprender. Rápido y curioso una vez tenemos los resultados.

Este tipo de pruebas pueden servir de estímulo para aquellos que todavía no se han decidido a emprender, una especie de empujoncito que les diga que sí, que tienen el carácter necesario para montar su negocio. Eso sí, antes de lanzarse a la aventura tampoco está de más comprobar si además dispone de las capacidades necesarias para emprender. Estas varían en función del emprendedor y del tipo de negocio, pero hay algunas que se repiten y que conviene observar:

  • Capacidad para asumir y medir riesgos
  • Confianza en sí mismo
  • Perseverancia y pasión
  • Capacidad de liderazgo
  • Amplios conocimientos
  • Capacidad de autocrítica
  • Independencia
  • Visión
  • Capacidad de innovar
  • Dotes de comunicación

Evidentemente, no se trata de tener todas y además de ser un genio en cada una de ellas, simplemente es un recordatorio sobre las cualidades que puede que necesitemos durante el viaje que es emprender.

¿Cuanto puedo cobrar por mi producto?

Por Jose Trecet el 19.11.2009 // 13:13 en General
2

Existen una serie de dudas que se repiten en la mayoría de proyectos emprendedores. Muchas de ellas tiene que ver con aspectos estratégicos (no siempre es el punto fuerte de los nuevos empresarios) y otras con temas algo más prácticos. Una de estas cuestiones tiene que ver con el precio. Es relativamente común que llegado el momento de estudiar la comercialización de un producto o establecer las tarifas por servicio el emprendedor no tenga del todo claro cuánto cobrar.

Los errores a la hora de fijar un precio se producen tanto por exceso como por defecto, aunque quizás es más nocivo el primero de ellos. En definitiva, si se exige un pago excesivo puede que las cuentas no cuadren incluso antes de empezar o que el proyecto directamente no sea comercializable. Por el contrario, si el coste es demasiado bajo también puede acarrear otro tipo de problemas, pero ya con la empresa en marcha (eso sí, hay que tener en cuenta que subir los precio no es ni mucho menos sencillo).

Cuando lo que se ofrece es un servicio de consultoría o similar resulta algo más sencillo realizar el cálculo, ya que los costes en los que se incurren son bastante limitados y lo que se cobra es el ‘expertise’. Es decir, los conocimientos específicos que posee cada empresario (sólo hay que averiguar su valor de mercado). Sin embargo, cuando de por medio hay materiales de producción y procesos de I+D la cosa se complica porque… ¿Cuanto vale una hora de innovación?

Existen multitud de estrategias de fijación de precios que iremos viendo en posteriores posts, pero antes es necesario recordar el funcionamiento básico de estos mecanismos. A la hora de fijar el precio de un producto o servicio hay que tener en cuenta los costes, el valor del producto y los beneficios que se quieren lograr.

En primer lugar, es necesario asegurar que el precio cubrirá los costes que genere producir el artículo o suministrar el servicio. A partir de ahí, entraremos en la parte variable y que tiene que ver con el valor del producto, entendido este no como su valor real, sino el que le da el cliente. Esta es quizás la parte más complicada y que más trabajo cuesta desentrañar, ya que implica una importante labor de investigación. Se trata de determinar cuánto cobra la competencia  y cuanto está dispuesto a pagar el cliente. Con esos datos sólo resta añadir el margen de beneficios que deseemos obtener.

La mejor forma de ver cómo funciona es a través de dos ejemplos. El primero representa un caso clásico: el fontanero-electricista que acude a casa a arreglar una avería. Si nos paramos a analizar sus costes, el desplazamiento no debería suponer más de cinco euros en gasolina y aparcamiento (en el peor de los casos) en tanto que los materiales dependen de lo que arreglen, aunque supongamos que no es algo caro (pongamos 20 euros). Sólo restaría añadir el coste por hora de trabajo, que supongamos es de 15 euros por hora. En teoría, estaríamos hablando de entorno a 45 euros (y 20 corresponden a piezas) cuando la realidad es que su coste es mucho mayor ¿Por qué? En la factura veremos términos como ’salida’ o ‘mano de obra’ pero lo que en realidad ocurre es que el valor de la reparación para el cliente es mayor que el coste del mismo y por eso estos profesionales pueden permitirse cobrar hasta 100 euros o más por cada trabajo. Lo mismo ocurre en el caso de mecánicos y en menor medida de técnicos informáticos. Una persona que tiene su casa o su local inundado o que necesita el coche para trabajar, pagará más de lo que realmente cuesta el trabajo, pero no porque el comerciante sea injusto, sino porque ese es su valor para él como cliente.

Se pueden dar otros ejemplos menos ‘mundanos’, como por ejemplo un proyecto de desarrollo o de consultoría. En este caso y dependiendo del proyecto, los gastos para el empresario no tienen por qué ser muy elevados (electricidad, conexión a internet y hora trabajada). Sin embargo, el coste de la consultoría no es barato (sobre todo en sectores como el de ingeniería) y eso es porque detrás hay un conocimiento que debe pagarse (además de programas informáticos etc).

Al final, lo importante para establecer un precio realizar las investigaciones de mercado pertinentes para saber si nuestros costes se adaptan a los precios que hay en el mercado (es decir, si con nuestra estructura de costes podemos competir) y cuánto está dispuesto a pagar el cliente. A partir de ahí todo dependerá del precio que queramos fijar y por cuánto estemos dispuestos a trabajar, aunque eso ya depende de cada uno…

Imagen - Daquella manera

¿Puedo internacionalizar mi idea?

Por Jose Trecet el 10.11.2009 // 13:49 en General
0

El carácter internacional de la segunda edición de BBVA Open Talent es una excusa tan buena como otra cualquiera para plantear un tema espinoso para la mayoría de emprendedores españoles y más aún para las empresas que ya están en marcha: llevar el negocio más allá de nuestras fronteras nacionales.

Por algún extraño motivo el empresario español es, en términos generales, reacio a salir al exterior. La mayoría de ideas nacen por y para el público nacional con nulas aspiraciones internacionales, cuando en muchos casos son iniciativas que bien podrían aplicarse a otros países. Pero dar este paso complicado, sobre desde el punto de vista mental, ya que puede añadir más presión sobre el emprendedor y por su puesto una mayor carga de trabajo.

La cuestión más importante, al margen de los trámites que después debamos cumplir desde un punto de vista legal, es si el negocio se puede realmente exportar. Es decir, si es escalable y se puede desarrollar en otros mercados y con diferentes volúmenes de negocio. En un mundo y una economía cada vez más global, se podría afirmar que la mayoría de ideas son susceptivas de ser internacionalizadas. Evidentemente, siempre existirán excepciones o países en los que sea más fácil que cuaje una idea por afinidad idiomática, proximidad geográfica o coincidencias culturales. Este es uno de los  puntos que hay que tener en cuenta antes de lanzarnos a la aventura exterior, pero no el único.

La ventaja de muchos proyectos basados en tecnología o enfocados a Internet es que resultan más fáciles de escalar, ya que la mayor parte de las inversiones ya se ha acometido con anterioridad y sólo restarían hacer ajustes para acudir al exterior. Esto es algo que todo emprendedor debe tener en cuenta, incluso durante los primeros pasos del negocio. No se trata de correr antes de andar, sino de planificar cuáles son los pasos que prevemos o queremos que la empresa pueda dar en el futuro. En definitiva, de no limitar nuestro crecimiento.

Una vez hemos determinado que es viable desde un punto de vista técnico y operativo  (aunque de forma general) o al mismo tiempo, llegará el momento de hacer los estudios de mercado oportunos para saber si hay o no interés en la comercialización. Este puede ser uno de los puntos más complicados por la falta de  conocimientos del mercado al que nos dirigimos y de los trámites para la exportación.

La mayoría de ayudas están orientadas a la exportación de productos y menos a la implantación de la empresa en el país de destino, un requisito sin e qua non’ para algunos países en desarrollo (China es el mejor ejemplo). Jordi Castello expone las peculiaridades de internacionalizar un negocio web y las dificultades que nos podemos encontrar en algo aparentemente tan sencillo. En cualquier caso, lo importante es que no nos cerremos puertas y seamos apaces de entender que en un mundo y una economía cada vez más global, ’salid de casa’ es casi imprescindible, aunque sólo sea por probar.

Imagen -  Renata Avila

Ya puedes presentar tu proyecto en la segunda edición de BBVA Open Talent

Por admin el 03.11.2009 // 13:00 en Open Talent, Segunda Edición
1

Si eres emprendedor y tienes un proyecto innovador que se desarrolle en alguna de estas temáticas ya puedes presentar tu proyecto en la segunda edición de BBVA Open Talent. Desde hoy está abierta la fase de recepción de proyectos que terminará el día 15 de diciembre de 2009. Animamos a todos los emprendedores a participar.

Si estás interesado en presentar tu proyecto no dejes de leer las bases de la convocatoria y rellenar el siguiente formulario con la información sobre tu proyecto de empresa. Entre todos los proyectos recibidos se realizará un primer filtro para pasar a la fase de votaciones aquellos proyectos que cumplan con los requisitos para participar. Dicha fase de votaciones se realizará desde el 1 de Enero al 15 de febrero de 2010. Ya sabéis que el proyecto más votado por la comunidad tendrá como premio un viaje para participar en un evento sobre emprendedores en USA y que entre los proyectos más votados y los proyectos que seleccione el comité de inversiones de BBVA se seleccionarán hasta tres proyectos en los que se realizará una inversión de hasta 100.000 euros.

Además os dejamos un vídeo del pasado evento BBVA Open Talent Forum en el que podréis ver experiencias de emprendedores que participaron en la primera edición de este programa.