Por Jose Trecet el 03.12.2009 // 14:09 en General
En un mundo ideal, pasar de la teoría a la práctica en términos de emprendimiento sería tan fácil como cumplir los trámites legales y poner el proyectoen marcha. Es decir, sólo haría falta una buena planificación y el neocio funcionaría por sí sólo. Por desgracia, la realidad no siempre se ajusta a los planteamiento teóricos, y mucho menos en entornos de negocio.
Incluso los proyectos estructurados y más prometedores pueden irse al traste cuadno toman contacto con el mundo real. Existen demasiadas variables que no se pueden calcular con exactitud como para que nadie pueda estar seguro al 100% de que su idea saldrá adelante con éxito. Esto no quiere decir que haya que lanzarse al vacío sin apenas prepración. Nada más lejos de la realidad, simplemente es una constatación de lo complicado que puede ser adelantar el resultado de una idea cando abandona el plano teorico.
Al margen de una buena idea y de una mejor planificación previa, hay algunas fórmulas que permiten entrar al mercado con mayores garantías. En Desencadenado presentan algunos ejemplos concretos en los que el emprendedor testó su idea en ferias del sector o a través de internet. De hecho, la Red proporciona un campo de pruebas ideal y a coste muy limitado. Sin embargo, la mejor forma de determinar la valía del negocio es en la búsqueda de financiación.
En teoría, es recomendable tener la idea muy desarrollada antes de buscar financiación. Sin embargo, también es posible albergar dudas acerca de la capacidad del proyecto que es mejor solventar antes de invertir el tiempo, dinero y esfuerzo que requieren un gran plan estratégico. Preguntar a posibles inversores permite hacerse con una idea bastante clara sobre el apoyo que puede recibir una determinada idea. El problema es que no todos están dispuestos a atender a una persona con una idea y no ‘todos los deberes hechos’.
Una buena alternativa son los concursos para emprendedores que, como en el caso de BBVA Open Talent, realizan una valoración de la idea de negocio enfrentándola con otros tantos proyectos. De esta forma, se somete la idea al examen de un grupo de expertos, al tiempo que se puede observar la acogida general de la comunidad hacia la misma. En el fondo, cualquier prueba pasará por consultar opiniones ajenas, bien sea a través de un estudio de mercado, conversaciones privadas o a través de internet… La respuesta del público nos hará ver si hay o no una posibilidad de negocio, aunque también hay que saber valorar cada contestación en su justa medida.
Por Jose Trecet el 26.11.2009 // 21:29 en Emprendedores
En el primer evento BBVA OPen Talent Forum, Rafael San Miguel Carrasco nos acercó a su empresa, Yumei, y al iWeekend, que para quienes no lo conozcan es un evento de creación de empresas en un fin de semana. Desde su página web lo explican a la perfección: “es un evento pionero que reuneprofesionales y emprendedores de Internet con talentos diversos para seleccionar una idea, desarrollar un producto y lanzar una empresa desde cero; ¡y todo ello en un fin de semana!”. La idea en sí misma resulta de lo más atractiva y lo mejor de todo es que suelen conseguir su objetivo.
En TechCrunch se han tomado la molestia de reunir los datos sobre la creación de empresas en este tipo de eventos en Estados Unidos y, lo que es más importante, la longevidad de los proyectos. Según sus datos, apenas un 10% de estas compañías superan los dos años de vida. En concreto, de 116 puestos en marchas apenas 12 se mantienen operativas tras 24 meses. En Pymes y Autónomos recogen un gráfico que muestra de forma visual cómo se distribuye la esperanza de vida de estas start ups:

Pese a lo llamativo de estas cifras, lo cierto es que, no creada en un fin de semana, sino a través de meses de trabajo y varios días de papeleo. La única diferencia es que en este caso su vida se alarga un año más, para desaparecer al tercer ejercicio. Evidentemente, la pregunta del millón es: ¿por qué tiene una esperanza de vida tan corta las nuevas empresas? No es fácil responder, pero para empezar hay que tener en cuenta que la estadística contabiliza las fusiones y adquisiciones como una defunción empresarial (de hecho, en la mayoría de casos la empresa deja de existir a efectos legales). En cualquier caso, parece claro que existe un problema en lo que a la continuidad de la empresa se refiere.
Existen numerosos motivos que pueden llevar a la desaparición a una empresa, sobre todo en sus primeros años de vida. La inexperiencia en temas relacionados con la contabilidad y los flujos de caja suele ser uno de los más habituales, aunque llegado este punto también cabría plantearse si lo que falta no es algo más de ayuda por parte del Estado más allá del momento de la fundación y el primer año de vida.
Por admin el 11.03.2009 // 19:14 en Emprendedores
En la vida de todo emprendedor ‘asalariado’ llega un momento en el que tiene que plantearse dedicarse de forma plena a su negocio para que este siga creciendo o, por el contrario, mantener la seguridad de su trabajo como empleado de un tercero. Sin duda el camino que elija marcará un punto de inflexión en su carrera profesional y, cómo no, en la de su proyecto-empresa. En la mayoría de casos se trata de una lucha entre su carácter aventurero y la ‘seguridad’ que proporciona un empleo ‘estable’. Esta decisión nunca es sencilla y en la mayoría de casos dependerá de las circunstancias personales y apoyos que reciba el futuro empresario.
El gran ‘pero’ para la mayoría de emprendedores es la inseguridad de quedarse ‘solo ante el peligro’ y si un colchón que amortigüe la caída en caso de que la aventura no salga como estaba previsto. Por fortuna, igual que hay soluciones para conseguir financiación (al margen de los medios tradicionales), también las hay para asegurar, por lo menos de forma temporal una serie de ingresos adicionales tras una hipotética quiebra. Y todo ello a coste cero. Es decir, olvidémonos de cualquier tipo de seguro al uso. ¿Cuáles son estas opciones? Leer más »