El fracaso como fórmula de crecimiento

Por Jose Trecet el 23.12.2009 // 11:28 en General
4

El fracaso forma parte inherente de la vida laboral y personal. Quien diga que siempre ha conseguido sus objetivo o miente o es que es un verdadero genio sin parangón. Todo el mundo tiene derecho a equivocarse y de hecho suele hacerlo con más o menos frecuencia. El mundo del emprendimiento no es diferente en este sentido.

El fracaso no es plato de buen gusto para nadie, pero tampoco es el fin del mundo. La clave consiste en ser capaces de aprender de los errores cometidos y sacar algo positivo de cada experiencia. Aunque cada proyecto será diferente, siempre existen una serie de elementos comunes que se pueden traspasar de uno a otro. Desde aspectos puramente administrativos hasta cuestiones más relacionadas con el plan de negocio o la forma de conseguir financiación.

Se trata de fracasar de forma inteligente. Es decir, que el fracaso constituya una forma para empezar de nuevo con otro proyecto, de reinventarse como apuntó Marc Vidal en el último Café & Finanzas. Para ello relató como un pueblo tenía que desplazar físicamente cada cierto tiempo todo el pueblo para evitar que el desierto se lo tragase. El problema es que lo movían sólo unos cuantos kilómetros, de forma que después tenían que volver a hacerlo pasado un tiempo. Desde un punto de vista productivo, es una forma muy ineficiente de operar y sería más lógico mover el pueblo una sola vez a mayor distancia. La respuesta a la pregunta por parte del líder de los lugareños fue que de esta forma podían reinventarse cada poco tiempo.

Salvando las distancias, la capacidad para asumir los errores (en el caso anterior la acción del desierto) y reinvertirse es lo que permite al emprendedor seguir adelante y, sobre todo, crecer profesional y personalmente. La inmaculada trayectoria del FC Barcelona la pasada temporada es otro gran ejemplo. Como explican en GurusBlog, el éxito del conjunto blaugrana se debe en parte a Pep Guardiola y en parte a que el grupo (los jugadores) aprendieron de sus errores y del fracaso de anteriores temporadas (además, claro, el club permitió al grupo crecer como tal en lugar de disolverlo y empezar de cero).

4 Commentarios

Tags: , ,

  • 3409lucia dice:

    Dic 23rd, 2009

    “Ser capaces de aprender de los errores cometidos y sacar algo positivo de cada experiencia” al igual que el invento de la làmpara incandescente. Edison fracaso cientos de veces hasta que consiguió inventar la bombilla. Todos los intentos fracasados le sirvieron para ver que hay cien posibilidades de no inventar una bombilla.

  • 3430Germán Domínguez dice:

    Dic 26th, 2009

    Muy interesante la refexión cuando viene de alguien vinculado a un banco. Asumir que el fracaso es posible y que si una persona ha fracasado anteriormente en sus proyectos no la invalida como emprendedor, sino que le da un “plus de experiencia” es algo que cuesta oir en España.
    Mayoritariamente los emprendedores tenemos la sensación de que los inversores buscan el dinero a corto plazo (ellos lo llaman riesgo bajo), esto es, modelos de negocio verificados y que ya están generando ingresos. Por eso considero muy importante la labor de BBVA con la iniciativa Open Talent, ya que da la oportunidad a proyectos en fase de star up de conseguir la financiación necesaria para salir adelante. Enhorabuena!

    Un saludo,
    Germán.

  • 3657Jorge dice:

    Ene 4th, 2010

    Aprender de los errores, es la mejor lección que podemos tomar de la vida. Si es que tenemos la capacidad de aceptar nuestros errores.
    Comentario aparte … Edison no es un buen ejemplo en la perseverancia de conseguir algo mediante méritos propios. Es mas bien un “buen ejemplo” (entre comillas) de conseguir algo mediante los méritos de otros. En vida desprestigió a muchos inventores para beneficiarse gratuitamente. Un ejemplo palpable es el genio de Nikolai Tesla, desprestigiado y robado por Edison, al igual que muchos que trabajaron para él. Al final compró la patente de Howard y Evans quienes patentaron la bombilla en 1875 y lo comercializó en 1879.
    Jorge

  • 3737Javier Escudero dice:

    Ene 4th, 2010

    Hola José.
    Rafael Galán y yo (www.elerrorpositivo.com) estamos contigo acerca de lo que dices en tu post ‘El fracaso como fórmula de crecimiento’. Falta un cambio de mentalidad para desdramatizar toda la imagen negativa que llevan implícita los conceptos de error y fracaso. En la mayoría de los casos, el miedo a equivocarse impide actuar.
    Un saludo

Trackbacks and Pingbacks

Deja un comentario